(Plato con denominacion de origen)
Este plato que hoy traemos aquí ha representado el plato único por excelencia de la cocina de los valles cántabros, es un menú completo y fuerte con un gran contenido en proteínas. Es costumbre el comerlo por separado, la legumbre primero y aparte todo el compaño de carnes y embutido.

Ingredientes:
400 gramos de alubias blancas
200 gramos de tocino fresco o panceta de cerdo
100 gramos de chorizo casero fresco
1 manita de cerdo o rabo o también oreja
250 gramos de costilla de cerdo fresca y adobada
1 morcilla de arroz.
Un hueso de codillo.
1 berza
2 patatas medianas
Pimentón Dulce
Aceite de Oliva
Sal


En la Puchera es sin duda el mejor utensilio para hacerlo, cocción de fuego limpio y lento, despacio y con calor uniforme, así que ponemos nuestra olla a punto y encendemos el fuego.
Preparación de la Receta:
Paso 1: Se ponen las alubias en remojo la noche antes.

Paso 2: Cuando llega el momento de hacerlo, se les cambia el agua y se ponen en la puchera junto con el tocino, el hueso de codillo, la carne y la costilla de cerdo y el chorizo. Se cubren con agua y se dejan cocer, durante 1 hora y media a fuego lento y despacito.
Paso 3: Al comienzo con una espumadera se va sacando la espuma que ha ido saliendo y transcurrido ese tiempo se le añade la sal.
Paso 4: Mientras tanto, se limpia y trocea la berza y las patatas se pelan y se cortan en trozos grandecitos.

Paso 5: Cuando la carne esté hecha, se añaden la berza, las patatas y una cucharada de pimentón.
Paso 6: Se deja cocer 20 minutos para que la berza se mezcle bien con los demás ingredientes y coja sabor a continuación se añade la morcilla que previamente hemos pinchado con un tenedor para que no se reviente.

Paso 7: Dejamos cocer unos 15 minutos y una vez terminado, se sirve las alubias, berza y patatas por un lado tipo potaje y las carnes por otro lado en una fuente a parte.

Este plato con un postre típico de arroz con leche o leche frita y un orujo de Liebana para rebajar y acomodar la digestión es el mejor reconstituyente en estos días de invierno.
Dedicado a los restauradores que han sabido rescatar estos
potes y convertirlos en insignia de nuestra gastronimia.
potes y convertirlos en insignia de nuestra gastronimia.
Fotos de la receta propias de LA PUCHERA.

